Después de más de cuatro meses de reclamos por el combustible, el Gobierno central finalmente admitió este martes que se vendió gasolina de mala calidad en las últimas semanas, atribuyó este problema a la administración de Luis Arce y aseguró que “a partir de la fecha no circulará gasolina desestabilizada en los diferentes puntos”. El transporte sindicalizado y los cívicos de Santa Cruz, por separado, exigen un resarcimiento por daños en los motores de los vehículos.
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli; el presidente de YPFB, Yussef Akly; y la directora de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Margot Ayala, ofrecieron una conferencia de prensa conjunta después de la conclusión de una tensa reunión con la dirigencia de los choferes en La Paz.
Medinaceli utilizó una analogía cotidiana para explicar la situación: “Imagine que en una casa se reutiliza el aceite para cocinar una y otra vez, lo que afecta la comida. Al cambiar de administrador, se compra aceite nuevo, pero se mezcla con residuos del viejo en el recipiente”.
Los residuos acumulados en tanques de almacenamiento fueron heredados del anterior gobuerno. Estos, que incluyen componentes como manganeso y goma, no se detectaron en análisis estándar y requirieron investigaciones avanzadas en laboratorios de YPFB Refinación.
En esa línea, el Presidente de YPFB detalló que durante dos semanas se realizó una revisión minuciosa de toda la cadena de abastecimiento: desde el ingreso del combustible por puertos o vía terrestre, pasando por tanques de recepción y almacenaje, hasta cisternas, ductos y plantas.
Explicó que el sistema heredado presentaba deficiencias históricas en el manejo de tanques, agravadas por años de desabastecimiento, lo que generó acumulación de residuos.
Akly precisó que el problema se identificó cuando se detectaron componentes como manganeso y goma en combustibles residuales antiguos, elementos que no se miden en los controles estándar y que requieren laboratorios especializados. Estos residuos alteraron la mezcla final de la gasolina con etanol, afectando su desempeño en algunos motores, especialmente en zonas puntuales del país.
Como medida correctiva, YPFB anunció la reducción temporal de la proporción de etanol y la incorporación de combustible de mayor calidad, además de un cambio clave en el proceso: la mezcla ya no se realizará en tanques, sino directamente en las refinerías, cerrando así cualquier riesgo de contaminación residual. “Este problema no debería repetirse de aquí en adelante”, aseguró Akly.
Poco después de la conferencia de prensa, la estatal petrolera publicó un comunicado en el que afirmó que “ya se iniciaron todas las medidas de control y prevención, confirmando que a partir de la fecha no circulará gasolina desestabilizada en los diferentes puntos”.
A su turno, la directora ejecutiva de la ANH, Margot Ayala, adelantó que esta misma semana se harán inspecciones de calidad del combustible y anunció un viaje de verificación al Paraguay del 5 al 7 de febrero. Invitó a representantes de los choferes y a otros interesados para inspeccionar el combustible importado desde su origen.
“Se están revisando certificados de calidad de YPFB e importadores privados, con muestras en plantas de almacenamiento para garantizar óptimos estándares al consumidor final”, subrayó Ayala.
“Vamos a exigir resarcimiento”
Luego de que el Órgano Ejecutivo reconociera la mala calidad del combustible, los choferes de La Paz exigieron al Gobierno un resarcimiento económico por los daños ocasionados a los vehículos del sector.
