La ministra de Salud, Marcela Flores, denunció agresiones al personal de salud y la obstrucción al traslado de pacientes e insumos médicos en rutas bloqueadas, lo que puso en riesgo a personas con enfermedades de base, mujeres embarazadas y menores en estado crítico.
Flores indicó que médicos y conductores fueron chicoteados y obligados a refugiarse dentro de los vehículos, mientras las ambulancias eran golpeadas, incluso se les exigió descender junto con los pacientes ya evacuados, en un contexto de hostilidad y amenazas.
Por ejemplo, explicó que el 9 de enero, se movilizaron dos ambulancias con dos médicos para rescatar a pacientes desde Senkata y ante los piquetes el personal descendió para explicar que se dirigía a recoger pacientes, pero enfrentó desconfianza y revisiones forzadas de los vehículos. La ministra dijo que se presentarán denuncias con respaldo de imágenes.
