Durante los 20 años de gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS), hubo una queja permanente de los diplomáticos de carrera: los pasaban por alto para designar como embajadores a personas sin formación, dejando a la deriva la política exterior de Bolivia.
A la pregunta de cuánto tiempo le tomará al país reponer la carrera diplomática, el canciller Fernando Aramayo responde que primero hay que tener claridad sobre los contenidos y alcances de la política exterior, hasta ahora inexistente y tutelada por intereses externos, en sus palabras.
“Tenemos que actualizar esa política a los desafíos que tiene el contexto global: una neorevolución que trae de la mano la innovación tecnológica, los nuevos contenidos de la geoeconomía, las nuevas relaciones comerciales, los procesos de movilidad humana, las nuevas reconfiguraciones en torno a la transición energética y la vocación minera”, dice en Correo del Sur Radio.
Explica que luego toca definir cuáles son los perfiles que Bolivia necesita formar para su cuerpo diplomático: “En algunos casos, la representación política deberá ir de la mano de la representación comercial; en otros aspectos consulares, usando tecnologías de la información”.
Revela una de las metas: “Aspiramos a tener una diplomacia digital y a partir de ello definir los contenidos de la carrera diplomática”.
Básicamente, la diplomacia digital se refiere al uso de las tecnologías digitales en este campo.
Afirma que su cartera considera muy interesantes modelos como el alemán, el brasilero y el egipcio.
