El gobierno del presidente Rodrigo Paz cerró filas este lunes en defensa del Decreto Supremo 5503. Mientras el ministro de Trabajo, Édgar Morales, aseguró que más del 70% de la población respalda la medida por considerarla necesaria, el ministro de Economía, Gabriel Espinoza, ratificó desde Santa Cruz que la norma no será abrogada, aunque abrió la posibilidad de realizar mejoras técnicas mediante el diálogo con los sectores movilizados.
Morales, quien desmintió rumores sobre una supuesta ruptura con el Ejecutivo, defendió la política implementada. Admitió que faltó socializar la norma, pero cuestionó a los dirigentes que protestan ahora tras haber guardado silencio durante los 20 años de los gobiernos del MAS.
“Tengo datos incluso de que el 70% o más del 70% de los bolivianos está de acuerdo. Sí o sí tenía que hacerse, porque no hay otra salida. No hay otra forma de hacer. No sé si alguien en este momento puede decir: ‘esto es la fórmula y así hubiéramos hecho’. No existe”, aseveró Morales.
Por su parte, el ministro Espinoza se trasladó a Santa Cruz para reunirse con gremiales y transportistas. En declaraciones al diario El Deber, la autoridad delimitó el margen de negociación ante las protestas en San Julián, Cochabamba y La Paz.
