El Decreto Supremo 5503 afectará más al sector de las micro y pequeñas empresas (Mypes) y su impacto irá más allá del cierre de empresas, según advirtieron desde este sector.
Dirigentes aseguraron que el incremento del Salario Mínimo Nacional de 2.750 a 3.300 bolivianos para 2026, junto con la eliminación de la subvención a los combustibles, está elevando los costos de operación, reduciendo ventas y agravando una situación que este año ya derivó en el cierre de unas 10.000 unidades productivas y el despido de hasta 50.000 trabajadores.
El secretario general de la Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype), Juan Carlos Vargas, dijo a El Deber que el aumento salarial cercano al 20% significa unos Bs 4.000 mensuales, tomando en cuenta aspectos como aporte patronal, seguridad social y el aguinaldo. “El sector está luchando por sobrevivir y, en vez de impulsarnos, se nos recarga otro compromiso que genera total incertidumbre”, señaló.
Vargas advirtió que el impacto va más allá del cierre de empresas. “Este Gobierno es irresponsable. No solamente va a haber despidos, tampoco vamos a poder contratar”, cuestionó, al recordar que las Mypes concentran una parte importante del empleo formal en el país.
La eliminación de la subvención a los combustibles es otro de los puntos críticos. Vargas explicó que el alza del diésel y la gasolina encarece el transporte de materias primas y productos terminados, elevando los costos de producción. “Nuestros costos se van a duplicar y eso se recarga al precio final. Hoy la población se vuelca a comprar arroz, azúcar o aceite y deja de lado la manufactura nacional. Pedimos que se abrogue el Decreto 5503”, advirtió, recordando que el Gobierno no ha respondido a sus solicitudes de reunión desde noviembre.
