La escalada de la confrontación pública entre el presidente Rodrigo Paz y el vicepresidente Edmand Lara generó este domingo una ola de críticas y preocupación en diversos sectores de la sociedad boliviana. Desde la Iglesia católica hasta líderes políticos y analistas, las voces coincidieron en exigir un diálogo inmediato y advirtieron que la disputa pone en riesgo la institucionalidad y el cumplimiento de las promesas electorales a menos de un mes de iniciada la gestión.
El arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue, reprochó la falta de entendimiento y lamentó que las autoridades prioricen los ataques mediáticos sobre la gestión. “Hemos apostado por el cambio de autoridades con la esperanza de que haya de verdad un cambio, donde se pueda vivir más en fraternidad, en unidad y en paz. Pero yo no sé si lo estamos logrando. No sé si eso se está viviendo”, expresó en su homilía dominical.
Leigue cuestionó la conducta de los mandatarios y apeló a sus convicciones personales para frenar el conflicto. “No podemos estar diciéndonos cosas por los medios de comunicación. Eso no es propio de alguien que cree en Dios”, sostuvo.
A este pedido se sumó el jefe de la Alianza Unidad, Samuel Doria Medina, quien desde Tarija instó a los gobernantes a resolver sus diferencias internamente. “Los bolivianos y las bolivianas están esperanzados en que se resuelvan los problemas que les preocupan. Las diferencias entre los principales mandatarios siempre existen, pero deben resolverse mediante el diálogo”, afirmó, según publicó El Deber.
En la misma línea, el alcalde de La Paz, Iván Arias, recurrió a una metáfora para pedir unidad ante las dificultades que atraviesa el país. Arias insistió en que Paz y Lara deben “sentarse, limar sus asperezas y trabajar por la patria”, pues el camino por delante está “lleno de cocodrilos, de alimañas, de barro y lodo”.
INestabilidad
Más allá de los llamados a la calma, dirigentes sociales y analistas lanzaron duras advertencias. El exdirigente alteño Roberto de La Cruz alertó que la paciencia de la población tiene límites. “O dejan de pelear o el pueblo se levanta para jalarles las orejas, porque la gente los ha elegido no para que peleen por TikTok ni para que otros gobiernen”, sentenció.
El diputado Carlos Alarcón (Unidad), por su parte, observó con preocupación que el Vicepresidente continúe en una dinámica de campaña y advirtió que “lo que más preocupa a los bolivianos es que estas fricciones comprometen la institucionalidad del país”. Alarcón sugirió que Lara debería enfocarse en articular consensos para las elecciones judiciales en lugar de generar polémicas.
