La economía de Bolivia “va a cambiar significativamente” en un plazo de entre 6 y 7 meses con participación activa del sector privado y el objetivo de luchar contra la inflación y preservar el poder adquisitivo de los ingresos de la población, informó el ministro de Economía, Gabriel Espinoza.
De inicio se perfila que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) de paso al sector privado en la importación de combustibles, lo que hará posible mantener divisas en el Banco Central de Bolivia (BCB), y la Empresa Nacional de Electricidad (Ende) deje el monopolio en la generación de energía eléctrica.
Mientras el Gobierno acabará la intervención del mercado con regulaciones. “Esto es parte de un programa integral de estabilización de la economía que va a ser muy rápido, estamos hablando de los próximos 6, 7 meses, donde la economía va a cambiar significativamente”, explicó en una entrevista en el programa Asuntos Centrales.
Espinoza informó que la principal tarea es luchar contra la inflación y mantener el poder adquisitivo de los ingresos de la población, que se logrará con políticas como la disciplina monetaria, que estará a cargo del Banco Central de Bolivia, y la disciplina fiscal, es decir, “no gastamos más de lo que tenemos”.
El 8 de noviembre asumió la presidencia de Bolivia Rodrigo Paz y empezó a perfilar un nuevo Estado. Paz calificó el 13 de noviembre de “cloaca” lo que encontró en un inicial balance del Estado: “Con el dolor personal, esto es una cloaca, es una cloaca de dimensiones extraordinarias. Lo que nos han dejado no tiene ni el valor de llamarlo Estado tranca”.
