El Gobierno reforzará la lucha contra el narcotráfico con la ayuda de agencias internacionales, incluida la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos, que fue expulsada del país en 2009. Así lo confirmó este martes el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, quien además posesionó a Ernesto Justiniano como nuevo viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, exzar antidrogas del gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada.
“Vamos a contar con la colaboración de varias agencias y de varios países, (los) que nos ayuden en la lucha contra delitos transnacionales y graves. Entre ellos, obviamente, está la DEA, están las unidades policiales de la Unión Europea”, anunció Oviedo, quien agregó que también “tenemos convenios con países vecinos”.
Justificó la decisión de abrirse a la cooperación internacional al señalar que el mundo sufre la “globalización de los delitos”, entre ellos el tráfico de personas, el terrorismo y el narcotráfico. “No tenemos por qué estigmatizar que venga una u otra agencia”, complementó.
Desde Washington, el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, declaró el lunes que su país vería “con buenos ojos” el regreso de la DEA a Bolivia. Aunque aclaró que el tema no se abordó directamente con el presidente Rodrigo Paz, dejó la puerta abierta. “Bolivia es una nación soberana y estamos dispuestos a apoyar cualquier plan de seguridad que decida imponer el nuevo gobierno. Y si la DEA es parte de eso, pues, bueno, eso sería una cosa buena”, afirmó Landau.
