Un “crítico” desequilibrio hídrico en el altiplano orureño, donde la evaporación triplica a las lluvias, es una de las causas principales del secado del lago Poopó, el segundo más grande del país. Según la Gobernación de Oruro, esta situación representa uno de los mayores obstáculos para la recuperación de los ecosistemas lacustres de ese departamento.
El secretario departamental de Medio Ambiente, Agua y Madre Tierra, Olson Paravicini, explicó que el problema reside en las cifras del ciclo del agua. “Tenemos precipitaciones promedio de apenas 400 milímetros al año, mientras que la evapotranspiración supera los 1.200 milímetros. Es decir, todo lo que llueve, rápidamente se evapora”, detalló el funcionario en una entrevista con Bolivia TV, recogida por la agencia ABI.
La autoridad mencionó cinco factores principales que afectan al lago: la poca precipitación registrada en Oruro, el mal uso del agua del río Desaguadero, fenómenos geológicos, la colmatación del vaso de agua del Poopó y los efectos del cambio climático.
