Los jefes de los equipos económicos de la alianza Libre, Ramiro Cavero, y del Partido Demócrata Cristiano (PDC), José Luis Espinoza, coincidieron en que el proyecto de ley de diferimiento de créditos, aprobado el pasado viernes en Diputados, debe ser tratado en la próxima legislatura. Según ambos, la medida puede perjudicar al sistema financiero y afectará principalmente a los futuros prestatarios.
Cavero señaló que no se debe obligar por ley a las entidades privadas. “Lo peor es hacer leyes que obliguen a las instituciones privadas a que hagan cosas”, afirmó. Explicó que la prioridad es cuidar los depósitos, ya que de cada 100 bolivianos que presta un banco, nueve son de los ahorristas.
Para Espinoza, la incapacidad de pago de muchos prestatarios “es básicamente el reflejo de una economía que se encuentra prácticamente estancada”. Consideró que estas medidas no deben aplicarse al final de una gestión de gobierno, pues pueden “dificultar la provisión de créditos para el normal funcionamiento de la economía hacia futuro”.
