Un tribunal sentenció este martes a un año de prisión a los exprovinciales jesuitas españoles Ramón Alaix y Marcos Recolons por encubrir los abusos sexuales cometidos por el fallecido sacerdote Alfonso Pedrajas, también español.
“Ambos acusados han sido hallados culpables y autores del delito de encubrimiento, a ambos se les ha condenado con un año de privación de libertad a cumplirse en la cárcel pública de Cochabamba, y se han dispuesto de otras medidas de protección para las víctimas”, dijo a EFE el portavoz de la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes (CBS), Edwin Alvarado.
Según Alvarado, la sentencia abre la posibilidad de avanzar en al menos otros cuatro procesos contra presuntos encubridores de una docena de jesuitas ya fallecidos, que habrían dejado, de acuerdo con la CBS, alrededor de medio millar de víctimas en internados, colegios y áreas rurales de Bolivia.
Las denuncias por pederastia contra jesuitas han estado en la mira después de que el diario español El País publicó el 30 de abril de 2023 una investigación sobre un diario de Pedrajas, fallecido en 2009, en el que hace referencia a los presuntos abusos que perpetró contra decenas de niños cuando dirigió el Colegio Juan XXIII, desde 1971.
La CBS sostiene que las víctimas de Pedrajas ascienden a casi doscientas, y no a 85 como él mismo mencionó en su diario, correspondientes a abusos ocurridos en las décadas de 1970, 1980 y 1990 en el desaparecido Colegio Juan XXIII de la ciudad de Cochabamba.
Alvarado señaló que en el proceso judicial se demostró que los exprovinciales Alaix y Recolons “escondieron” las denuncias contra Pedrajas y “omitieron la obligación de denuncia”, lo que quedó probado con la presentación de “cartas firmadas” sobre los casos de abuso sexual dentro de la Compañía de Jesús.
Sin embargo, Alaix y Recolons, ambos con más de 80 años, podrán acogerse al perdón judicial que se aplica en Bolivia a las penas menores de tres años, por lo que tampoco deberán guardar reclusión.
“No nos interesaba meterlos a la cárcel, no estamos con ningún plan de venganza, sino que queremos comenzar la construcción de la verdad histórica en este nefasto caso de abuso sexual”, apuntó el vocero de la CBS.
