Los acontecimientos de orden político en Bolivia a partir de 2016, con la polémica por la reelección presidencial, el fraude electoral, la elección de un nuevo gobierno, la pugna interna que hace ingobernable el Legislativo y la crisis económica han provocado un debilitamiento de la estructura del Estado que habría derivado en una situación de violencia y caos. En este escenario intervino el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) que con sus fallos condujo a una salida constitucional poniendo límite a la reelección y garantizar las elecciones generales, manifestó el decano del TCP, Yván Espada.
“Todo eso permite llegar a la conclusión de que el Estado hizo una ruptura, en el que algunas de sus instancias no está funcionando bien, se ha debilitado y esa debilidad si no la reencaminábamos con nuestro accionar institucional podía conducirnos a una salida que podría ser la muerte, simbolizada en el caos, el desorden, la convulsión social, los enfrentamientos, marchas bloqueos”, señaló Espada en el acto de clausura del VI Congreso Internacional “Horizontes de Reforma Constitucional: Diálogo Jurídico para el Futuro de Bolivia”, el fin de semana.
Explicó que en ese contexto, ante el riesgo de una salida violenta a los problemas internos del país, es que los miembros del TCP asumieron acciones en noviembre de 2024.
Una de las salidas constitucionales era garantizar el acto electoral que estaba en camino desde el Tribunal Supremo Electoral (TSE), como la expresión más genuina de la democracia.
