En los últimos cinco años al menos 33 millones de animales quedaron calcinados y 400 millones de árboles en los bosques de la Amazonía boliviana fueron destruidos por los incendios, reveló el presidente del Tribunal Agroambiental (TA), Richard Christian Méndez. Esta institución tiene en sus manos dictar medidas cautelares de protección de la flora y la fauna para frenar el ecocidio.
La autoridad indicó que hay preocupación por los incendios ocasionados en tierras fiscales, áreas protegidas y sitios Ramsar de conservación de humedales. Si bien hay quemas autorizadas cuando existe gestión de control y administración de esta práctica, también existen quemas ilegales que han provocado prácticamente un ecocidio en los últimos años.
Los sitios Ramsar son humedales y los mejor conservados se encuentran en áreas protegidas. Algunos destacan por su importancia en el control biológico que regula la dinámica de las poblaciones; controlan plagas y enfermedades.
“Estamos hablando de 33 millones de vertebrados que han sido calcinados desde 2019 hasta 2024 y de 400 millones de árboles, lo que significa que más del 60% del área afectada corresponde al área boscosa, y ese cambio de uso de suelo que han motivado estos incendios es aquello que nos preocupa, porque no estaríamos garantizando ni cumpliendo la previsión del artículo 345 de la Constitución Política del Estado, que obliga a los bolivianos a generar certeza y garantías sobre nuestros bosques, nuestros recursos naturales y los ecosistemas”, señaló Mendez.
