Los cultivos de hoja de coca en Bolivia registraron un incremento de 4% al pasar de 29.900 hectáreas en 2022 a 31.000 hectáreas en 2023, informó este martes la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc, en inglés).
Estos datos están en el ‘Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca 2023’ en Bolivia elaborado por el organismo con financiación de la Unión Europea (UE) y que fue presentado en un evento con la participación del ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, y el vicecanciller, Elmer Catarina.
“Los resultados que muestra el informe elaborado por la Unodc con el apoyo del Ministerio de Gobierno para el año 2023 muestran un incremento del 4% de la superficie de cultivos de coca con respecto a 2022”, dijo la representante del organismo en Bolivia, la colombiana Mónica Mendoza.
Mendoza indicó que la superficie estimada para 2023 es de 31.000 hectáreas, de las que 18.439 hectáreas están en los Yungas de La Paz, 12.125 en el Trópico de Cochabamba y 486 en el norte del departamento de La Paz.
También señaló que se identificó que hay cultivos de hoja de coca en seis de las 23 áreas protegidas del país, con un incremento “de 34% a nivel nacional, correspondiente a 583 hectáreas” en esos parques nacionales.
Mendoza sostuvo que en 2024 las autoridades bolivianas “concentraron buena parte de sus esfuerzos en la erradicación” de la planta en estas zonas y que el impacto de esas acciones se reflejará en el informe de monitoreo correspondiente al año pasado que se presentará en esta gestión.
UN AÑO DE RETRASO
El informe correspondiente a 2023 se presentó recién este año, lo que ocasionó un retraso de un año en los datos. Tradicionalmente, los informes de la Unodc se publicaban en el segundo semestre de cada año.
Sin embargo, en esta ocasión, el retraso fue considerable, ya que el informe de 2022 se presentó en octubre de 2023. La responsable de la oficina explicó que la elaboración de un informe de esta magnitud es un proceso complejo, lo que justificó el tiempo adicional necesario para su preparación.
RECOMENDACIONES
El organismo recomendó continuar fortaleciendo las estrategias de control de la expansión de cultivos no permitidos para cumplir con el límite de 22.000 hectáreas establecido en la Ley General de la Coca e identificar las áreas con potencial para diseñar “alternativas sostenibles” a estas plantaciones en beneficio de los productores.
