Luego de que el presidente Luis Arce comunicara la destitución de Alan Lisperguer como ministro de Medio Ambiente a través de sus redes sociales, comenzaron a surgir denuncias de enriquecimiento ilícito. Se reveló que la exautoridad compró nueve casas y se registraron 43 depósitos por 1,1 millones de bolivianos en el período 2021-2024.
El Presidente tomó la decisión de separarlo de su Gabinete después de que la Fiscalía comenzara a investigarlo por presunto enriquecimiento ilícito. Lisperguer se convirtió en el segundo ministro de Medio Ambiente que se retira del cargo por enriquecimiento ilícito. El anterior, que estuvo en el inicio de la gestión de Luis Arce, se encuentra en la cárcel.
INVESTIGACIÓN
Lisperguer adquirió nueve inmuebles que no fueron registrados en su declaración jurada de bienes ante la Contraloría General del Estado, además de recibir depósitos, de terceras personas, por montos económicos millonarios.
Las investigaciones comenzaron en 2021, año que la exautoridad y su exasesor jurídico, Gabriel D. A., habrían ejercido funciones en el actual Gobierno, pero en otras instituciones del Estado.
El exasesor jurídico habría declarado como patrimonio una motocicleta y un anticrético de Bs 350.000, mientras que Lisperguer solamente señaló tener un inmueble en la ciudad de Cochabamba y una deuda bancaria por Bs 150.000, según dijo el fiscal Miguel Cardozo.
Posteriormente, en su ampliación de su declaración jurada, ambos habían incrementado su patrimonio. Gabriel D. A. ya tenía a su nombre tres vehículos de alta gama y un incremento en su anticresis de Bs 450.000. En tanto que el ahora exministro registró a su nombre nueve bienes inmuebles en diferentes partes del país, aunque la mayoría se encuentra en la ciudad de Cochabamba.
El incremento “desproporcionado” de los bienes que poseían, tanto Lisperguer como su exasesor, no conducen con los salarios que percibían, ya que tampoco contaban con otra fuente de trabajo al margen de la función pública.
DEPÓSITOS
Lisperguer recibió un total de 43 depósitos en dos de sus siete cuentas bancarias, una en el Banco Unión y otra en el Mercantil Santa Cruz, provenientes tanto de funcionarios públicos como de personas particulares. El monto total de los depósitos asciende a Bs 1.110.270,48, una cifra que excede su perfil económico.
