Las niñas de cinco y siete años de edad raptadas por un hombre en Montero, Santa Cruz, y recuperadas en la localidad de Marquina, municipio de Quillacollo, Cochabamba, no fueron agredidas sexualmente. El raptor vivía en alquiler en la casa de las pequeñas. La Fiscalía continúa indagando los móviles de este caso, que tuvo en vilo al país.
El secuestro movilizó esta semana a autoridades y efectivos policiales. Las menores fueron raptadas en Montero, Santa Cruz, el 11 de octubre, pero las recuperaron el viernes pasado en dicha localidad del Trópico de Cochabamba, según informó el diario Opinión.
El acusado del secuestro de las menores de edad es el inquilino de la familia, Jorge Janco Arias, de 30 años, quien fue aprehendido en ese mismo lugar por la Policía.
Antes, se había identificado a las niñas en unas cámaras de seguridad en la localidad de Ivirgazama, vendiendo dulces junto con el sujeto. De acuerdo con el periódico cochabambino, la hipótesis preliminar de la Policía es que fueron trasladadas con fines de explotación laboral infantil.
En el momento de su rescate, las niñas se encontraban en buen estado de salud, informó el comandante departamental de la Policía de Cochabamba, Edson Claure. Fueron transportadas vía aérea a Santa Cruz y después a Montero, donde se encuentran sus padres.
