El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, reconoció este lunes que la inflación acumulada, que cerró en 5,53% en septiembre de este año, es “uno de los más altos” de la región. Sin embargo, aseguró que Bolivia mantiene uno de los costos de vida más bajos de América Latina. Además, descartó un posible escenario de estanflación en el país.
Montenegro apuntó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Bolivia, entre diciembre de 2020 y septiembre de 2024, se situó en 112,1 puntos, por debajo del nivel de otros países de América Latina como Perú (121,4), Paraguay (123,2), México (124,5), Brasil (125,3), Uruguay (128,3), Chile (129,9), Colombia (136,2) y Argentina (1.783,8). “Tenemos el IPC más bajo de América Latina, salvo Ecuador”, destacó el Ministro.
En ese sentido, explicó que el incremento en los precios de alimentos se debió a una combinación de factores, entre ellos, el contrabando a la inversa, las condiciones climáticas adversas y, fundamentalmente, las presiones inflacionarias externas.
Montenegro dijo que se prevé que la inflación mundial alcance al 5,3% este año y agregó que el costo del flete del transporte se mantuvo alto. Según sus datos, aunque el precio de un contenedor de 40 pies bajó de un máximo de $us 5.937 en julio de este año a $us 3.489 a principios de este mes, siguió lejos del promedio anual de $us 1.674 de 2023. Eso, como es lógico, provocó un incremento en los precios de los insumos que usan los productores nacionales, según el Ministro.
