A cuatro años y medio de los sucesos de 2019, la Fiscalía acusó formalmente al teniente y boxeador Franklin “Matador” Mamani por el delito de homicidio, en el marco del caso Pedregal. La defensa denunció que se trata de una decisión arbitraria, que se basa en la declaración de una testigo que cambió su versión y unas supuestas maniobras del Ministerio de Gobierno, por lo que anticipó que acudirá al Sistema Interamericano de Derechos Humanos.
Según el relato de la defensa, en la audiencia del 16 de marzo, Mamani estuvo cerca de beneficiarse con detención domiciliaria, pero el fiscal Gustavo Valdés “presentó, en ese momento, de manera sorpresiva –como un villano en el mundo del hampa–, la Resolución de Acusación Fiscal”.
Con esa acusación, el juez cautelar fue inhabilitado para otorgarle la detención domiciliaria a Mamani, quien lleva más de un año en la cárcel con detención preventiva.
En este caso, se investiga la muerte de tres personas en un operativo policial, el 11 de noviembre de 2019, en la zona El Pedregal, al sur de la ciudad de La Paz, durante el conflicto poselectoral.
