Una adolescente de 17 años denunció que fue violada en estado de inconsciencia por un taxista de quien tomó sus servicios en la calle luego de haber asistido con sus amigos a una discoteca. La agresión sexual se produjo en un motel y el autor del hecho tiene una condena de 5 años de cárcel.
En su defensa, el taxista alegó que su eventual cliente se le insinuó y le pidió que le llevara a un motel en actitud de una persona sobria y que por ello accedió a sostener relaciones sexuales. Además presentó imágenes del motel en las que se observa que la adolescente entra y sale por sus propios medios sin signos de estar ebria.
Un análisis de laboratorio a las muestras de orina de la víctima demostró que había consumido “2.5. Dimetoxianfetamina” (es una droga que surgió en la década de 1960); sin embargo, la muchacha explicó que nunca tuvo conocimiento de aquello, por lo que se sospecha que pudo ser echada a alguna bebida que consumió sin que ella se diera cuenta, mientras estaba en una discoteca o, quizá, el taxista le hubiera colocado en una bebida, aunque en la relación de los hechos no hay referencia de esto, de acuerdo a la información a la que accedió CORREO DEL SUR.
Otro elemento que tiene esta historia es que la adolescente, estando en la habitación del motel con su ocasional acompañante, tomó fotografías y hasta le pidió al hombre que le llevara a su casa, incluso, intercambiaron números telefónicos, algo que después le sirvió para atrapar a su agresor.
Por este hecho, el hombre de 40 años inicialmente fue denunciado por violación, pero después ya en el desarrollo del juicio y considerando estos antecedentes, se optó por cambiar el tipo penal a corrupción agravada de niño adolescente y fue condenado a cinco años de cárcel. Desde agosto Hoy se encuentra cumpliendo su condena en la cárcel de San Roque.
LABORATORIO
El informe de laboratorio que corresponde al presente caso sobre la Dimetoxianfetamina (DMA) dice: “Constituye un isómero de la dimetoxianfetamani (DMA) droga psicodélica, análago de la mezcalina, tiene una potencia ocho veces superior a la mezcalina (mezcalina tiene propiedades alucinógenas), conocida como la droga de la muerte”.
“Valga aclarar que la 2.5 Dimetoxianfetamina no es un medicamento, por lo tanto, usted no lo va a encontrar en la farmacia porque es una droga. Al hablar de este principio activo, usted me habla como la cocaína, el LSD, la marihuana”, explicó la presidenta de la Asociación de Profesionales Propietarias Farmacéuticas (Asprofar) Chuquisaca, Beatriz Vallejos.
“Esta es una droga como la venden todos estos maleantes y narcotraficantes”, sostuvo Vallejos quien recalcó que se trata de una droga sintética o natural que es comparable con el fentanilo que se vende en los Estados Unidos y que está matando a miles de personas “y que es otro derivado de una anfetamina”.
