Dos días y ocho horas duró el secuestro de Michael Arrázola, un joven de 23 años que la noche del sábado fue raptado mientras trabajaba en la discoteca de sus padres, ubicada en la población de Lauca Ñ del municipio de Shinahota. Sus captores pidieron por su rescate $us 1 millón, pero después rebajaron sus pretensiones a $us 400 mil. Terminaron liberando a su víctima por nada a cambio.
“Se informa al pueblo boliviano que, después de arduos esfuerzos de la #PolicíaBoliviana, el joven Miguel Arrazola –secuestrado hace pocos días en Shinahota por encapuchados que pedían una cuantiosa suma de dinero para su liberación– fue recuperado y puesto en libertad”, publicó el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, en su cuenta de Twitter a las 5:23.
El pasado sábado, a las 19:00, cinco personas encapuchadas ingresaron al negocio nocturno que tiene la familia Arrázola en Lauca Ñ, golpearon al joven de 23 años y lo secuestraron. Esa mismo noche, cerca de las 24:00, se contactaron con el padre de la víctima, a quien le pidieron un rescate de $us 1 millón.
