La presencia de grupos radicales en El Alto, como esos varones que el 5 de marzo golpearon brutalmente en La Ceja a la ciudadana Lirio Fuertes (Tikita Wara) porque al verla pasar la identificaron como “pitita”, muestran grados de intolerancia que ponen en el ojo de la tormenta a la ciudad alteña. Pero distintos sectores, incluso afines al MAS, coinciden en que la violencia no es justificable y piden una investigación.
La víctima relata que todo sucedió cerca de la estatua del Che Guevara.
De pronto sintió un golpe en la espalda. "'Es pitita, agárrenle', dijeron. Entonces, con palos y chicotes más personas comenzaron a golpearme, quise escapar de ese lugar, pero me acorralaron. ‘Mira a esta mujer, es clarito que no es de El Alto'. 'Maldita, mujer de paso, aquí vas a cagar, te vas a morir'. 'Entre todos te vamos a matar, nadie te va a ayudar, aquí te vas a morir, te vamos a fregar entre todos’”. Escuchaba decir a la turba mientras la golpeaban y se reían.
Con la poca fuerza que le quedaba se levantó para cruzar la calle y resguardarse en la parada de los minibuses que van a Río Seco. “Me persiguieron y seguían golpeándome. Una señora que al principio celebraba la golpiza, fue donde los tipos y llorando desesperada gritó que paren. Imagino que se dio cuenta del ataque salvaje del que yo era víctima; me dijo que vaya a otra calle porque ahí me iban a matar. Gracias señora desconocida”, dijo.
