La presencia de Jeanine Añez ayer, jueves, en El Alto, para la sesión de honor del Concejo Municipal, desató una protesta que terminó en incidentes y gasificación de parte de la Policía.
Añez llegó a media tarde a la Alcaldía Quemada de El Alto, en medio de un fuerte resguardo policial, que se había dispuesto ante la posibilidad de desmanes en la ciudad donde pocas horas antes ya hubo conflicto en la zona de Senkata.
En la sesión de honor, Áñez anunció inversiones para la ciudad y dijo que el tiempo de la violencia había terminado, pero, mientras tanto, varias personas se concentraron en alrededores y en las pasarelas cercanas.
“Los tiempos de la violencia y la confrontación ya han llegado a su fin, Bolivia quiere ahora tiempos de tranquilidad y de reconciliación”, dijo la jefa de Estado, que recibió un reconocimiento de la comuna.
GASES LACRIMÓGENOS
"¡Asesina!", "¡asesina!", "¡asesina!", gritaba un grupo de personas concentradas en inmediaciones de la alcaldía quemada de El Alto cuando salía Áñez de la sesión del Concejo municipal.
Ante la situación, la Policía lanzó gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, mientras la caravana se alejaba del sector. La gasificación continuó hasta horas de la noche. Los manifestantes también lanzaron globos con pintura a los efectivos del orden.
También se registró una explosión. El comandante de Bomberos, Israel Villca, informó que el artefacto explosivo fue lanzado debajo de un vehículo y que su detonación dejó un cráter de unos cinco a nueve centímetros de ancho. Se presume que era un cachorro de dinamita.
SITUACIÓN EN SENKATA
Otra situación parecida se vivió en la mañana, en Senkata, cuando los senadores intentaban instalar una sesión. Familiares de los muertos y heridos de los trágicos sucesos de octubre, en esa zona, protestaron e increpaban no solo a los policías desplazados para la seguridad de los legisladores, sino a senadores como Óscar Ortiz por lo ocurrido hace más de tres meses, tras la dimisión de Evo Morales.
