El Gobierno de Bolivia anunció ayer que decidió suspender las relaciones diplomáticas con Cuba, luego de que el canciller de ese país, Bruno Rodríguez, llamara a la presidente Jeanine Áñez “mentirosa”, “golpista” y "autoproclamada” en referencia a sus últimas declaraciones sobre el papel de los médicos cubanos en el país.
El anuncio lo hizo el ministro de la Presidencia y canciller interino, Yerko Nuñez, quien explicó que con esta determinación, comunicada oficialmente a la delegación diplomática cubana, se paralizan todos los convenios en curso con ese Gobierno, aunque se mantienen los mecanismos para realizar los trámites que necesitan los ciudadanos de ambos países.
Antes leyó un comunicado de prensa en el que la Cancillería explica al país y al mundo que “esta determinación obedece a las recientes e inadmisibles expresiones del canciller Bruno Rodríguez Parrilla y la permanente hostilidad y constantes agravios de Cuba contra el gobierno constitucional boliviano y su proceso democrático”.
Agrega que: “el Gobierno cubano, de manera sistemática ha afectado las relaciones bilaterales basadas en el respeto mutuo, los principios de no injerencia en asuntos internos , la autodeterminación de los pueblos y la igualdad soberana de los Estados, no obstante la disposición del Gobierno de Bolivia de sostener cordiales relaciones”.
El 23 de enero, Rodríguez llamó "mentirosa", "golpista" y "autoproclamada” a Áñez, un día después de que ella informara que las brigadas de médicos cubanos en Bolivia recibieron $us 147 millones del Gobierno de Evo Morales, dinero con el que –según sus cálculos– se pudieron haber realizado 7.355 trasplantes renales en todo el país.
