El ministro de Justicia, Álvaro Coimbra afirmó que Carlos Romero y Juan Ramón Quintana, exministros de Gobierno y de la Presidencia durante el Gobierno de Evo Morales, tenían una pugna interna de poder. Además, denunció que ambos tenían vínculos con el narcotráfico.
Se refirió al caso del narcotraficante Pedro Montenegro y del retraso que tuvo su extradición a pesar que había sido solicitada hace mucho tiempo por Brasil. “Todos sabemos que este señor involucraba al exministro de Gobierno, Carlos Romero”, dijo.
Coimbra señaló que Romero era el operador político del MAS en Santa Cruz y cuando Montenegro traficaba droga en esta región, se generaba “impunidad, ponían y sacaban jueces a su antojo y otorgaban seguridad al narcotráfico".
Mencionó que Montenegro fue enviado a Brasil para responder por los delitos de tráfico de drogas en ese país; sin embargo, aseguró que no será el único extraditado pues existen otras 12 solicitudes en curso.
Advirtió que el objetivo del Gobierno de Jeanine Áñez es que se conozca cómo operaba el narcotráfico en Bolivia.
También habló del exministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, de quién dijo era el operador político del Gobierno de Morales en Beni. "Ponía y sacaba fiscales, jueces y candidatos. Todo está demostrado con audios contundentes”, dijo.
Señaló que los vínculos de poder de Quintana llegaban a los controles antidroga e indicó que cuando se develó el caso Montenegro, se decía que fue una jugada de Romero, porque quería recuperar el poder que había perdido.
