La Fiscalía aprehendió al gobernador de Chuquisaca, Esteban Urquizu, por una denuncia de incumplimiento de deberes y abandono de cargo luego de que se declaró en la clandestinidad en medio del paro cívico que cumplió esa región durante una veintena de días por denuncias de fraude en las elecciones del 20 de octubre.
La autoridad, que está al frente de la Gobernación por casi una década, llegó ayer hasta la Fiscalía Departamental, donde declaró por más de dos horas.
El fiscal Efraín Arancibia informó que “desde el 21 de octubre, luego de las elecciones, (Urquizu) no ha comparecido a su fuente laboral, además que otro de los hechos que se ha podido verificar es el uso indebido de bienes y servicios públicos”.
Asimismo, reveló que Urquizu “pidió garantías para su familia y para él en calidad de persona y no como autoridad”.
Tras los comicios, sectores denunciaron fraude y protagonizaron protestas que derivaron en la quema del edificio del Tribunal Electoral Departamental (TED). La escalada de violencia derivó en la renuncia de Evo Morales el 10 de noviembre, de cuyo partido es Urquizu.
