El presidente del Comité Pro Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, en un mensaje a la comunidad internacional, negó que lo ocurrido con la renuncia de Evo Morales no fue un “golpe de Estado”, sino de una resistencia en las calles.
El cívico expresó su posición de que se dé paso a una “transición democrática y constitucional”. “No tumbamos gobiernos, libramos un pueblo en fe, solo se llevó una Biblia a palacio y una carta de renuncia”, mencionó Camacho mediante un video - mensaje.
Camacho aseveró que el Morales renunció “sin una bala por parte el pueblo”, pero por el contrario hubo hechos en que afines al MAS usaron armas de fuego y hasta mataron a dos personas en Montero.
Recalcó que lo ocurrido no corresponde a un “golpe”. Dijo que “fraude terrible” por parte del Gobierno obligó a radicalizar las medidas.
INTENCIONALIDAD
Carlos Mesa, candidato presidencial de Comunidad Ciudadana, defendió el lavantamiento popular en Bolivia y que obligó a Morales a renunciar y rechazó las acusaciones hechas por el presidente renunciante respecto a que tanto él como Camacho –el máximo líder visible de los comités cívicos– encabezaron un golpe de estado.
“Es inaceptable que se interprete que en Bolivia ha habido un golpe de estado”, dijo.
“No hubo un golpe de estado político y no hay elementos que permitan considerar que se produjo uno”, remarcó Mesa luego de que Morales lo hiciera responsable por las escenas de violencia que se viven en gran parte del país.
“Si siguieron los acontecimientos los últimos días saben que durante un mes el pueblo boliviano heroicamente ha dado una demostración de democracia”, dijo el ex presidente.
