El Ministerio Público emitió una resolución de sobreseimiento y liberó de toda culpa al excomandante departamental de la Policía de La Paz, coronel José Luis Aranibar, quien fue imputado por la muerte del minero Rubén Aparaya Pillco, hecho registrado en la localidad de Panduro el 25 de agosto de 2016.
Con esta determinación, la muerte de Aparaya y la de otros tres mineros quedan en la impunidad, porque la Fiscalía no halló a los responsables que dispararon contra esas personas.
El exjefe policial fue imputado por incumplimiento de deberes y homicidio culposo, debido a que él y otros efectivos habrían llevado armas letales hasta Panduro, lugar donde bloqueaban las carreteras los mineros cooperativistas, y habrían disparado contra los movilizados durante enfrentamientos violentos entre ambos bandos.
Aparaya murió por impacto de bala la tarde del 25 de agosto de 2016, en ese encuentro violento con los policías. Horas más tarde, los mineros golpearon y asesinaron al entonces viceministro Rodolfo Illanes.
La Defensoría elaboró un informe y estableció que los uniformados usaron armas letales contra los mineros y pidió a la Fiscalía investigar esa situación.
