Seis de cada diez países en el mundo están “reprimiendo duramente” las libertades fundamentales, esa es la conclusión que se extrae del “Civicus Monitor”, un proyecto global colaborativo que detalla que en 111 de 196 países hay restricciones a las libertades fundamentales de asociación, reunión pacífica y expresión de las personas. Bolivia está entre estos Estados.
El análisis global del Civicus Monitor, “El Poder ciudadano bajo ataque”, categoriza el estado del espacio cívico en cinco niveles: cerrado, represivo, obstruido, estrecho o abierto. El espacio cívico se define como el respeto a la ley y la práctica de las libertades de asociación, reunión pacífica y expresión.
En cada una de las tres libertades fundamentales se incluye el entendimiento de que un Estado tiene el deber de proteger a la sociedad civil y debe ir más allá de simplemente abstenerse de interferir en el disfrute de los derechos de los ciudadanos.
