Sucre y Chuquisaca celebraron ayer los 210 años del Primer Grito Libertario de América, sin la presencia del presidente Evo Morales y vicepresidente, Álvaro García Linera, pero con el civismo de sus habitantes que fue expresado en el desfile cívico en la plaza 25 de Mayo, en la Casa de la Libertad.
El presidente del Tribunal de Justicia, José Antonio Revilla, el gobernador Esteban Urquizu, el alcalde de Sucre, Iván Arcienega presidieron los actos centrales.
Urquizu justificó la ausencia de Evo porque tenía que ir a inaugurar obras en otros departamentos, y destacó que el Jefe de Estado estaba durante cinco días entregando obras en Chuquisaca.
En la homilía el Arzobispado de Sucre, monseñor Jesús Juárez convocó a los gobernantes a trabajar más por los pobres y descartados.
