Una marcha de la Universidad Pública de El Alto (UPEA) que exigía mayor presupuesto el 24 de mayo de 2018 desembocó en la muerte del universitario Jonathan Quispe. A un año de ese trágico hecho, ayer, docentes y estudiantes le rindieron homenaje con una misa y volvieron a marchar hacia el centro de La Paz, donde instalaron un mitin demandando la pena máxima de 30 años para su asesino, el exteniente de la Policía, Cristian Casanova.
La movilización comenzó con una misa a la que asistieron sus compañeros, docentes y personal administrativo, quienes elevaron oraciones en la calle donde fue alcanzado por una canica disparada desde el arma antidisturbios de Casanova, quien primero negó su responsabilidad y luego la admitió para someterse a un proceso abreviado.
“Ya es un año, hasta ahora no hay justicia. Cinco años le han dado, es muy poco. Por eso hemos presentado una apelación pero siguen demorando. Perdimos 30 años”, demandó Rosendo Quispe, padre del universitario fallecido.
