El vicepresidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Antonio Costas, dirigió ayer una misiva a sus colegas vocales para denunciar la situación de crisis que vive el ente electoral y el riesgo que existe de que no pueda administrar el proceso electoral de octubre próximo.
"Por los antecedentes expuestos (se deben) adoptar medidas dentro de sala plena que permitan un giro de 180 grados, que permita reconducir nuestra gestión y evitar se configure una situación que no nos permita alcanzar el objetivo de administrar las elecciones generales 2019 de manera eficiente", dice la carta de Costas.
La extensa carta establece siete aspectos en los que el TSE enfrenta problemas y debe asumir decisiones urgentes: 1) despidos o renuncias del personal del órgano electoral; 2) falta de definición y tramitación del presupuesto electoral; 3) problemas en la disponibilidad de equipos biométricos para el empadronamiento en el país y en el extranjero; 4) ajustes necesarios en la planificación para la distribución de los equipos para el operativo de registro; 5) aprobación de los reglamentos e instructivos concernientes al operativo electoral; 6) falta de la unidad de relacionamiento con organizaciones políticas; 7) ausencia de decisiones sobre los sistemas informáticos a ser utilizados en el proceso electoral.
Entre otras situaciones, sugiere realizar "un gran esfuerzo para la contratación de personal" y llenar las diferentes acefalias generadas en los últimos meses "con profesionales que cumplan con los perfiles, habilidades y experiencia para cada uno de los cargos".
Respecto del personal, Costas asegura que 59 profesionales han salido del TSE, incluidos cinco directores nacionales, lo que genera una situación de seria preocupación, explica.
Costas les recuerda a sus colegas vocales que la dirección del Sereci Cochabamba "también ha sido reemplazada".
La misiva hace referencia a los problemas en la disponibilidad de equipos biométricos para efectuar el empadronamiento en el país y en el exterior.
