La Iglesia católica advirtió que el boliviano además de ser productor de droga es consumidor de esta. El presidente de la Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB), Ricardo Centellas, resaltó que esta realidad debe llamar a la reflexión a todos los bolivianos.
"Cuatro o cinco años hemos presentado una carta pastoral sobre el narcotráfico en Bolivia y ahí claramente hemos indicado que no solamente somos un país productor sino consumidor, y creo que la cuestión de la droga es una preocupación transversal en el país", explicó.
Centellas resaltó que el hecho de que el país haya incrementado sus niveles de consumo significa un gran desafío de solucionar para los bolivianos, porque la droga, además de la adicción, ocasiona la muerte de las personas.
"Tiene que hacernos reflexionar a todos porque la droga no solamente distrae a la persona sino la mata, es irreversible. No podemos apostar a la destrucción de nuestras vidas sino todo lo contrario, hay que trabajar por la dignidad de todo boliviano", destacó.
