INFORME
Un informe anual antidroga de Estados Unidos coloca a Bolivia como el tercer mayor productor de coca y cocaína en el mundo.
El ministro de Gobierno, Carlos Romero, admitió ayer que la producción de hoja de coca en el país excede a la demanda interna para el consumo tradicional que está por 18 mil hectáreas. Reconoció que el excedente se desvía al narcotráfico.
"Nuestro estudio integral dice que este año debemos estar por las 18 mil hectáreas que abastecen el consumo interno y eso hace con base en algunas encuestas y una fórmula econométrica que ha respondido a criterios metodológicos y científicos", explicó.
Mencionó que se debe trabajar para establecer una relación equilibrada porque hay una "cifra deficitaria" entre la demanda interna y la producción de la hoja de coca.
Recientemente se conoció que el Departamento de Estado norteamericano envió al Congreso, como cada año, el Informe de la Estrategia Internacional de Control de Narcóticos (Incsr, por sus siglas en inglés), correspondiente a 2018. El reporte destaca que Bolivia no cumplió "con sus obligaciones en virtud de los acuerdos internacionales contra el narcotráfico", además calculó que el cultivo de coca en el país aumentó en 3 % de 2015 a 2016.
Calificó como contradictorio el informe norteamericano, porque, por un lado, destaca las tareas de Bolivia en la lucha antidroga y, por otro lado, presenta sus observaciones.
Puntualizó que los únicos países que producen coca son Colombia, Perú y Bolivia, y de entre ellos el país ocupa el último lugar. Destacó que, por primera vez, este informe muestra que Bolivia es el único país que disminuyó su potencial de producción de cocaína.
"Con estos argumentos contenidos en el informe del Departamento de Estado de EE.UU. sobre drogas, en mi condición de Ministro de Gobierno, considero que hemos aprobado el examen y EE.UU. ha reprobado su examen", aseguró.
