La crisis al interior del Tribunal Supremo Electoral (TSE) pone en riesgo su credibilidad según el criterio de expertos que siguen de cerca el desempeño de esta entidad.
Entre 2018 y 2019 se registraron las renuncias de los vocales José Luis Exeni y Dunia Sandoval, además de la propia presidenta del Órgano Electoral, Katia Uriona, dimisiones que generaron repercusión política y obligaron al Legislativo a responder inmediatamente cubriendo las acefalías.
A esta situación se sumó la indignación de una parte de la ciudadanía que reclamó al TSE tras verse inscrita en listas de partidos sin su consentimiento, y los cuestionamientos por las determinaciones respecto de las Primarias, la Ley de Organizaciones Políticas y la habilitación del binomio del MAS por sobre los resultados del referendo del 21 de febrero de 2016.
