El vicepresidente Álvaro García Linera anunció ayer martes que se desarrollará una ley que permita llenar las acefalías que dejaron dos renuncias en la Sala Plena del Tribunal Supremo Electoral (TSE), además de las suplencias.
Luego de las renuncias de José Luis Exeni y Katia Uriona, el TSE actualmente trabaja con cinco de siete vocales. Por otro lado, ya se conoció que solo uno de los seis suplentes puede asumir el cargo de titular, puesto que los restantes cinco renunciaron o quedaron impedidos de hacerlo, por asumir otro cargo público.
La Sala Plena aún puede funcionar con un quórum de hasta cuatro vocales y, según la Ley 018, solo se tendría que llamar a suplentes en caso de que no cumplirse con ese mínimo para realizar las reuniones.
García Linera informó que el Legislativo desarrollará en los próximos días, por cámaras separadas, una ley que permita llenar las actuales acefalías en el TSE, tanto vocales titulares como en suplentes.
Afirmó que el objetivo de esa reforma es garantizar la "continuidad institucional del Órgano Electoral", a pesar de que el TSE ya anunció que con cinco vocales puede seguir adelante con los procesos electorales.
El lunes 22 de octubre, Katia Uriona renunció a la vocalía y a la presidencia del TSE, tres semanas después que tomó la misma decisión el vicepresidente José Luis Exeni.
El organismo electoral quedó con cinco vocales titulares (María Eugenia Choque Quispe, Antonio José Iván Costas Sitic, Lucy Cruz Villca, Idelfonso Mamani Romero y Carmen Dunia Sandoval Arenas) uno más del mínimo necesario para lograr el quórum reglamentario.
Los vocales del TSE defendieron ayer su imparcialidad y autonomía en la resolución de los problemas y garantizaron la administración de las elecciones primarias en enero de 2019.
