En la frontera con la República de Chile existen, al menos, 116 rutas ilegales por donde pasa el contrabando de mercadería desde el vecino país. En las zonas central y norte se instalaron los controles del Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando, pero en el sur todavía el trabajo es mínimo. Son ahora los efectivos militares los que destruyen a dinamitazos y cavando zanjas los 116 caminos ilegales por donde llega el contrabando, dijo Gonzalo Rodríguez, viceministro de Lucha contra el Contrabando.
Detalló que las vías de entrada del contrabando nacen en la frontera y al interior del país, pero estas rutas pueden multiplicarse con la intención de llegar a varios puntos del país, como Santa Cruz.
“En algunos lugares primero vamos a hacer explosionar (...) y vamos a destruir los caminos. En otros lugares donde (el terreno) es más plano vamos a utilizar tractores para hacer zanjas y ya no puedan ingresar a nuestro territorio”, destacó.
