El Estado erogó en los últimos años, por lo menos 698.8 millones de bolivianos en la construcción de 2.262 viviendas sociales que nunca asignó y están deshabitadas, según documentos obtenidos de fuentes oficiales por Brújula Digital.
Esas casas y edificios de departamentos sufren problemas por la falta de mantenimiento, como filtraciones, muros desviados, problemas en los techos, etc. En las obras en Cochabamba o Santa Cruz, la maleza cubre las construcciones, en otros condominios los vecinos robaron puertas y ventanas.
Según los documentos obtenidos de la Oficina de Fideicomisos de la Agencia Estatal de Vivienda, que administra el Banco Unión, la incapacidad para asignar las viviendas a familias de escasos recursos se debe a varios factores, entre otros su precio elevado y a la falta de documentación saneada y fraccionada que les dé seguridad a los futuros propietarios.
