Fundación Tierra aseguró que la línea roja -definida en un acuerdo entre cocaleros colonizadores e indígenas del Tipnis- no ha sido suficiente para frenar el avance de las plantaciones de coca en la reserva.
"En los últimos 10 años se han consolidado, al menos, 50 comunidades de colonos que llegaron desde el Chapare. Es una zona con una fuerte influencia sobre las comunidades indígenas y la línea roja que se había establecido entre cocaleros e indígenas no ha frenado el avance de los colonizadores", afirmó Gonzalo Colque, director de la Fundación Tierra.
De acuerdo a una publicación del sitio tipnisbolivia.org, en solo un año la producción de coca en el Polígono 7 ha crecido en más de 40 % y ahora ingresar a esta zona, donde están los colonizadores, es casi imposible.
"El Polígono 7 se ha convertido en el principal bastión de los colonizadores, y genera temor entre la población originaria de esta reserva. Muchos aseguran que el avance de los cocaleros ha provocado la desaparición de comunidades que habitaban en el Polígono 7, además tiene una fuerte influencia cultural en las comunidades originarias asentadas en esta zona", agrega la publicación.
