En 2017, la cantidad de cultivos de hoja de coca en Bolivia se incrementó en 6 por ciento en comparación con el año anterior, según el último informe de Cultivo de Coca presentado ayer en La Paz por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Crimen (Unodc) y el Gobierno de Bolivia.
En este período, la superficie cultivada aumentó en 1.400 hectáreas (ha), de 23.100 ha en 2016 a 24.500 ha en 2017. La mayor parte del incremento se dio en la zona del Trópico de Cochabamba.
De acuerdo a los datos de la Unodc, los cultivos en los Yungas de La Paz subieron de 15.700 a 15.900 ha, mientras que en el Trópico de Cochabamba de 7.200 a 8.400 ha. “En la región norte de La Paz, el área cultivada disminuyó de 240 a 220 ha”.
El mayor incremento en el cultivo de coca en los Yungas de La Paz se detectó en Sud Yungas, con 158 ha adicionales, llegando a 10.692 ha en 2017. En el Chapare, en el Trópico de Cochabamba, se registró un aumento de 536 ha de cultivos de coca, de 3.708 ha en 2016 a 4.244 ha en 2017.
El Gobierno informó sobre un incremento en las actividades de racionalización y erradicación, de 6.577 a 7.237 ha. Alrededor del 78 % de estas actividades se llevaron a cabo en el Trópico de Cochabamba, el 18 % en los Yungas y el Norte de La Paz y el 4 % en los departamentos de Santa Cruz y Beni.
Según el informe, la producción potencial de hoja de coca en el país se calculó en 44.200 toneladas métricas (tm) y un mínimo de 35.500 tm, cálculo que se basa en estudios realizados por la DEA (Drug Enforcement Administration) en 1993, por Unodc en 2005 y por Conaltid (Consejo Nacional para Combatir el Tráfico Ilícito de Drogas del Estado Plurinacional de Bolivia) en 2010.
La Encuesta también detectó la presencia de cultivos de coca en seis de las 22 áreas protegidas a nivel nacional. En estas áreas se identificaron un total de 253 hectáreas de cultivos de coca. El parque nacional más afectado por el cultivo de coca fue Carrasco, seguido por Cotapata, Isiboro Sécure y Amboró.
El potencial de producción de coca secada al sol llegó a un máximo de 44.000 toneladas métricas en la pasada gestión. Existen dos mercados legales de comercialización de ese producto, uno en La Paz y otro en Sacaba.
