Los dirigentes de Shinahota Elmer Lizarazu, Herbat Valencia y Adrián Trujillo, acusados de atentar contra el presidente Evo Morales en 2014, fueron declarados inocentes luego que el caso fue extinguido por el juez de Tiraque, Juan Churata.
Lizarazu manifestó: "nosotros defendimos a las bases. Estuve un año en la cárcel. Hoy este proceso después de tres años y medio, después de ocho audiencias, se ha terminado. Esto demuestra que nosotros jamás hemos secuestrado al presidente ni hemos agredido”.
En tanto Valencia explicó que en adelante están haciendo el trabajo de volver a la dirigencia en el trópico y que pedirán a la justicia resarcimiento.
Los tres dirigentes fueron acusados por el Gobierno de instigación pública a delinquir, asociación delictuosa, organización criminal y atentar contra Morales y otras autoridades. El hecho que detonó la acusación fue una pugna por candidaturas en el municipio del trópico en 2014.
