El presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Pablo Ramos, aseguró ayer jueves que el país tiene las mejores condiciones para garantizar que una tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 4,7 por ciento este año, una de las mayores en la región.
El funcionario afirmó que los sectores que producen para el intercambio interno, es decir los sectores no extractivistas, están en buen nivel y son los que dinamizan la economía nacional.
"Como ejemplo se puede citar a la agricultura, los servicios financieros, la administración y la industria; todas están en buen nivel tal como se puede apreciar las tasas de crecimiento en los primeros cuatro meses de 2018", explicó, citado en un boletín de prensa.
BUENAS PERSPECTIVAS
Ramos afirmó que los sectores extractivistas, particularmente el hidrocarburífero y minero, están con buenas perspectivas debido a que los mercados, mundial y latinoamericano, muestran una situación bastante favorable.
"Actualmente tenemos un precio internacional alto del petróleo, estamos con cotizaciones por encima de los 66 dólares el barril, monto que se toma como referencia para establecer el precio del gas que exporta Bolivia a los países vecinos; y en el caso de los minerales, tenemos también buenas perspectivas", añadió el funcionario.
Afirmó que los sectores de exportación, como también los sectores que producen para el mercado interno, garantizan que este será un buen año, lo que se reflejará en que se logre llegar a la meta del 4,7 % de crecimiento del PIB.
Consideró como una apreciación "falsa e inadecuada" una presunta "inflación" del PIB y aseguró que esa es una forma errónea para tratar de demostrar que no se alcanzará la tasa de crecimiento necesaria para el pago del segundo aguinaldo.
"Nosotros trabajamos en la academia durante muchos años y sabemos que éste es el método correcto que debe utilizarse. Este método no solo se aplica en Bolivia, sino en otras partes para cuantificar el PIB", subrayó.
ADVERTENCIA
Aunque las proyecciones sobre el crecimiento de la economía del país en 2018 son positivas, las cifras oficiales sobre varios indicadores económicos y sociales del país develan una realidad “preocupante”, pues Bolivia se mantiene como el país más pobre de Sudamérica, con el segundo PIB per cápita más bajo, una deuda externa, un déficit fiscal y comercial muy altos, entre algunos datos por los que el país sigue siendo muy “vulnerable”, según publicó el 17 de enero de este años el periódico Los Tiempos.
