Bolivia cuenta con, al menos, 20 áreas de explotación de hidrocarburos que se encuentran en el límite de dos o más departamentos y que podrían desatar conflictos por regalías entre gobernaciones si no se delimitan las fronteras departamentales antes de iniciar la exploración y producción. según una publicación de Los Tiempos.
Los analistas y economistas dicen que además se debe actualizar la Ley de Hidrocarburos y diversificar la economía, que a la fecha está ligada al extractivismo “rentista”.
El especialista en hidrocarburos de la Fundación Jubileo, Raúl Velázquez, calculó que 20 de las 100 áreas reservadas por el Gobierno central a través de decretos supremos para la exploración petrolera de YPFB comparten superficie por más de dos departamentos.
“Estamos hablando de áreas que son compartidas en superficie, que se extienden a varios departamentos que no implican necesariamente los reservorios, es decir, lo que está en el subsuelo sea compartido”, dijo.
Al respecto del conflicto desatado entre Santa Cruz y Chuquisaca por la disputa de las regalías del pozo gasífero Incahuasi, que se encuentra ubicado en el campo Ipati-Aquio, dijo que se trata de un conflicto ligado a límites no consensuados.
Aclaró que, hasta el momento, ninguna de las áreas cuya superficie es compartida por, al menos, dos departamentos, entre los que se encuentran La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Oruro, Potosí, Chuquisaca, Tarija y Beni, alcanzó las condiciones presentadas en Incahuasi.
En este sentido, el economista José Espinoza calificó el conflicto entre Chuquisaca y Santa Cruz como un “rentismo gubernamental”, provocado por las regalías otorgadas a los Gobiernos subnacionales, que históricamente estuvieron ligadas a la distribución de recursos mineros hacia la población.
Mientras tanto, el analista económico Alberto Bonadona afirmó que la disputa por regalías evidencia una fuerte dependencia económica de todos los niveles de gobierno relacionados a los precios internacionales de los hidrocarburos.
