El presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz, Luis Barbery, dijo ayer que es una desventaja para ese sector ser excluido de la negociación entre los trabajadores y el Gobierno nacional por mejoras salariales.
"Al final, la factura la tenemos que cubrir nosotros, los incrementos o cualquier cosa que se logre acordar entre el Gobierno y el sector laboral, ya son muchos años y se sienten cómodos de esta manera (...). No puede ser que indefinidamente quedemos al margen y sin poder participar y sin poder aportar", manifestó.
Barbery explicó que al sector privado le preocupa la sostenibilidad del empleo, con la protección que de tener el trabajador, devolverle el poder adquisitivo de los salarios, entre otros aspectos que -dijo- son importantes al momento de debatir ese tema laboral.
Para los privados un alza del 3 % o 3,5 % sería acorde al tema de la inflación que se registró en 2017, que llegó al 2,7 %.
