La justicia decidió ayer enviar a la cárcel de San Pedro, de Oruro, a Juan Carlos H. B., acusado, al menos, de la primera explosión que ocurrió durante el Carnaval de Oruro, donde murieron ocho de sus familiares.
Al final de la audiencia, el acusado aseguró que es “totalmente inocente” y que es una víctima en el caso, puesto que perdió a su familia. Dijo que está sufriendo por la muerte de su hija y pareja en la explosión, y ahora también le duele la situación que pasa su madre con su procesamiento.
“¿Por qué culpan a inocentes, a las víctimas?, cuestionó.
Juan Carlos H. B. fue detenido el martes 27, después de una declaración en que las autoridades encontraron contradicciones. Fue imputado por los feminicidio, asesinato y lesiones.
El acusado levantó sospechas por su actitud frívola ante la muerte de sus familiares, sobre todo de su esposa e hija que perecieron en la explosión.
La Fiscalía sostuvo que el crimen fue cometido por motivo amoroso, puesto que Juan Carlos H. B. tendría una relación con su cuñada.
La Policía, por su parte, basa sus sospechas en la falta de empatía del acusado ante la tragedia. Por ejemplo, dijo que Juan Carlos H. B. observó a su pareja agonizando y la evadió para no atenderla. Asimismo, la Policía indicó que encontraron indicios de una actitud psicópata del acusado, basándose en publicaciones de su Facebook y otras actitudes.
El director de la Felcc de La Paz, Jhonny Aguilera, informó que “existen otras personas involucradas” en lo ocurrido y que son parte de una indagación, por lo que evitó dar mayores detalles sobre el número o el nivel de relación con el involucrado.
Juan Carlos H. B. fue esposo y padre de dos de las víctimas de la primera explosión del 10 de febrero, cuando, además perecieron otras seis personas, muchas de su entorno como su suegra. Cachorros de dinamita potenciados con Anfo, según las pesquisas, fueron utilizados no solo en la primera sino en la segunda explosión ocurrida el 13 lo que dejo cuatro muertos.
