PLANIFICADO
Según el Gobierno, el cierre de Ecobol y la creación del nuevo "operador postal" fueron tareas planificadas y estructuradas con anticipación.
El Gobierno de Evo Morales decretó el cierre de la Empresa de Correos de Bolivia, precintó las oficinas centrales en la ciudad de La Paz y en el resto del país, ordenó el resguardo policial y anunció el pago de beneficios a los trabajadores.
El ministro de Obras Públicas, Milton Claros, justificó la decisión con el argumento de que la firma ya operaba con “números rojos”.
La medida sorprendió a los funcionarios de la empresa estatal que ayer jueves se anoticiaron que a las 4:00, Ecobol fue intervenida y precintada en aplicación del Decreto Supremo No 3495 de 1 de marzo de 2018.
Según se conoció, en las planillas de Ecobol figuran un total de 493 trabajadores distribuidos en sus filiares de todo el país.
Un comunicado de la Unidad de Liquidación de Ecobol informa: "el Gobierno determinó el cierre de Ecobol, por lo tanto el día jueves 1 de marzo de 2018 todos los trabajadores deberán apersonarse a la Av. 20 de octubre, esquina Fernando Guachalla, Edificio exConavi para el inicio del trámite de pago de beneficios sociales”. Comunicados similares se emitieron en cada filial en todo el país.
RESIGNACIÓN
“Ha sido una sorpresa como un balde agua, soy trabajadora con 27 años de servicios. Estamos pidiendo al Gobierno que nos puedan pagar nuestros beneficios porque estamos en una lamentable situación”, declaró una empleada al encontrarse ayer en la mañana con las puertas de Ecobol precintada y con fuerte custodia policial.
Dijo que se va agradecida a Dios porque trabajando en Ecobol tiene a sus hijos profesionales y ella está punto de encontrar su jubilación. “Decir gracias”, manifestó emocionada hasta las lágrimas y aseguró que se acabó la incertumbre.
Otra de sus compañeras veía con resignación cómo las puertas de su exempresa estaba con fuerte custodia policial.
Era la noticia que la mayoría esperaba porque muchos servidores no aguantaron la crisis económica y sabían que el cierre también traía el pago de los sueldos devengados y sus beneficios sociales juntos, según publicó ayer Erbol.
Sin embargo, lamentaron que no hayan cumplido la edad para jubilarse e hicieron votos para que algunos de sus compañeros puedan encontrar un espacio en la Agencia de Correos de Bolivia.
“La indignación a veces es que no nos hayan comunicado, no nos dijeron nada. Por ejemplo tengo mi esposo con cáncer, no han pagado a la Caja, a las AFP y esa es mi preocupación. Para la atención médica que tiene que recibir, me presto dinero y ahora con esta situación que dicen que tenemos a ir por nuestros beneficios, será lento pero está bien”, manifestó otra empleada.
