Las intensas y persistentes lluvias afectaron a la fecha a 17.000 familias en Bolivia, informó ayer viernes el ministro de Defensa, Javier Zavaleta, quien, además manifestó que las situaciones más complicadas se encuentran en Zongo y Guanay, en el Departamento de La Paz.
"A nivel nacional las lluvias dejaron un saldo parcial de 17 mil familias afectadas y 337 viviendas destruidas, y los propietarios de muchas de ellas ya están aplicando para el Plan de Vivienda Solidaria", dijo.
"En el caso de Guanay, donde ayer la crecida del río Mapiri dejó 1.200 familias afectadas aún no se cuantificaron los daños, mientras que en Zongo no hay forma de ingresar (por tierra) para llevar ayuda", dijo.
Aseveró que en Oruro se registraron inundaciones y la población de Chipaya es la más afectada, aunque ya se envió "ayuda" y se trabaja en el lugar.
El ministro agradeció las campañas solidarias que permiten sostener la ayuda en los municipios afectados.
Afirmó que la posibilidad de declarar desastre nacional "no está descartada", aunque aún existe la capacidad para atender la emergencia con los tres niveles de Gobierno.
