La Iglesia católica emitió ayer un comunicado sobre lo ocurrido ayer en instalaciones de la Iglesia de San Francisco, donde la Policía detuvo a manifestantes que protestaban contra el Código Penal. Condenó los hechos, llamó al Gobierno a escuchar las “voces” de los sectores movilizados y a los colectivos ciudadanos a protestar de “forma pacífica y respetuosa”.
En el documento la Iglesia católica calificó de “allanamiento” lo hecho por el grupo de policías que actuó en ese recinto religioso, cuando entró a sus instalaciones en busca de jóvenes que trataban de huir del operativo policial que terminó desbloqueando una vía de paso de los competidores del Dakar hacia la rampa, en el palco oficial de recibimiento.
Recuerda que la Iglesia, a lo largo de la historia, “ha sido un lugar de acogida y protección para todos aquellos que se sentían perseguidos, y esto sin importar la posición política o social de las personas”.
