Impuesto a la sucesión hereditaria; impuesto a las aeronaves y motonaves; impuesto al juego; esos son los tres ingresos alternativos que ofreció el Gobierno para avanzar en el pacto fiscal que debatió con las regiones, pero las gobernaciones opositoras –Santa Cruz, La Paz y Tarija– calificaron como risibles dichas propuestas, según publicó ayer El Deber.
El responsable técnico de Tarija para el pacto fiscal, Rubén Ardaya, dijo que el impuesto a la sucesión, en el caso de las regiones del eje central, puede significar algún ingreso por ser las más pobladas; aseguró que el impuesto a las aeronaves y motonaves causó la risa de los técnicos porque todos se preguntaron a qué aeronaves y qué motonaves cobrarían las regiones donde no hay ese tipo de maquinaria; sobre el impuesto al juego, manifestó que Santa Cruz fue la que lo planteó y que en otras regiones se desconoce la existencia de este tipo de actividad, además, que existe un conflicto sobre ese tema con los municipios.
El director del Servicio Departamental de Autonomías de La Paz, Fabián Yaksic, dijo que los impuestos ofrecidos por el Gobierno no tienen ningún asidero económico para salvar las economías de las regiones y dijo que el Gobierno se centró en atacar la propuesta de redistribución de la coparticipación tributaria y relegaron la discusión de los recursos del Impuesto a los Hidrocarburos (IDH), uno de los principales ingresos.
COPARTICIPACIÓN
El viceministro de Autonomías, Hugo Siles, explicó que el dinero de la coparticipación tributaria quiere ser redistribuido por los tres departamentos y contó que su respuesta fue que esos ingresos están destinados al pago de salarios de educación, salud, pensiones, FFAA y Policía; por tanto, el Gobierno pidió que las regiones expliquen a qué sector quieren quitarle el dinero para que pase a sus regiones. Dijo que nadie supo responder.
