El presidente del Colegio Médico de Bolivia, Aníbal Cruz, informó ayer que el Consejo Médico Nacional ampliado y el Consejo Nacional de Salud determinaron continuar con el paro general indefinido, luego que las bases decidieron rechazar un pedido de los obispos de la Iglesia católica de ingresar a un cuarto intermedio.
En conferencia de prensa, Cruz precisó que las bases de los consejos departamentales (Codesas) instruyeron a la dirección nacional “no levantar las medidas de presión”; por el contrario, radicalizarlas.
Explicó que otra disposición es engrosar los piquetes de huelga de hambre y las distintas sociedades científicas se están replegando al Colegio Médico para dejar de atender los servicios de ginecología, terapia intensiva, anestesiología.
La Sociedad Boliviana de Traumatología ha determinado no atender en consulta pública ni privada hasta que se solucione el problema y si se da la competencia del Dakar, no se va a atender ningún tipo de emergencias consecuencia de esta competencia, declaró.
Dijo que las declaraciones de soberbia, imposición, autoritarismo y las amenazas de despido de la ministra de Salud, Ariana Campero, están generando una reacción mayor de las bases, por lo que ya no consideran una interlocutor válido y piden hablar directamente con el presidente Evo Morales de la forma más cordial y definitiva.
Manifestó que la dirigencia en pleno se encuentra en La Paz a la espera de una convocatoria de Morales. Por ahora, denuncian que los profesionales de la salud fueron agredidos, discriminados, despreciados y además judicializados con las normas que lleva a un riesgo en el ejercicio de la profesión.
FUERA DEL PAÍS
Unos 50 médicos bolivianos que trabajan en hospitales de Argentina llegaron la mañana de ayer miércoles al Consulado de Bolivia, en Buenos Aires, para protestar como apoyo a sus colegas en el país, que llevan casi un mes de protestas.
Con pancartas en las que se leía leyendas "Soy médico, no criminal", "No al artículo 205" y otros, protestaron de forma pacífica en el consulado boliviano, ubicado en cercanías de la plaza Miserere, popularmente conocida como plaza Once.
Una de las profesionales participantes de la movilización, que pidió mantener su nombre en reserva, contó que este conflicto ha detenido las intenciones de muchos profesionales, que se especializaron en Argentina, de regresar al país para poder ejercer su profesión, y que están buscando opciones para quedarse en Argentina.
Mientras en Oruro, los médicos ”piden perdón a la población” comprensión por la suspensión de las atenciones médicas, porque entienden que la penalización no se da en otro país y con esas circunstancias prefieren no retornar a sus fuentes de trabajo. “Estamos dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias, porque esta norma no se puede volver al trabajo porque por la falta de instrumentos, todos los días trabajan bajo impericia”, dijo uno de los manifestantes a la red Erbol.
