La Fiscalía pidió que se le revocara la detención domiciliaria al expresidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) Guillermo Achá por el caso Taladros, pero la justicia decidió ayer lunes rechazar el pedido de enviarlo a la cárcel y ratificó las medidas sustitutivas a la detención en La Paz.
"Yo esperaba que pueda darse la oportunidad de trabajar y estar con mi familia, son cuatro meses que estoy lejos de ellos. Yo tengo un trabajo, una familia en la ciudad de Santa Cruz y esperaba retornar allá. Voy a esperar que la investigación continúe porque tengo certeza, la convicción de que realmente, por lo menos, yo no he hecho absolutamente nada", dijo.
Desde el 21 de junio, Achá permanece en detención domiciliaria por el caso Taladros y fue imputado por los delitos de conducta antieconómica, contratos lesivos al Estado, uso indebido de influencias, incubrimiento e incumplimiento de deberes por irregularidades en el proceso de adjudicación a la empresa italiana Drillmec para la provisión de tres equipos de perforación por $us 148 millones.
